HACIA LA REPÚBLICA DE LOS HIJOS CÉLEBRES. Texto de @Senor_Fernandez Una vitriólica digresión de la actualidad

     Así que pasan quince años…

     Un Enrique Iglesias otoñal, en plena madurez melódica, con más poso en la voz por los amigos traidores, después del trágico desenlace del asunto Kournikova-Bratvaa, se reconcilia con Santander brindando un recital de regusto inolvidable. Ana Patricia lo patrocina desde su exilio en Cornualles. A los coros, las trillizas de oro: las hermosas hijas de Miguel Bosé, adquiridas bajo la etiqueta “pack de varones de raza caucásica”, mudado el sexo en cuanto fueron conscientes del carácter luciferino y eternamente contemporáneo de su padre inorgánico.

     En el periódico digital del hijo de Arsenio Escolar se hacen eco del bello acto de contrición. La bandera tricolor de la república de los hijos ondea en su cabecera: Granma de los hijos célebres de padres célebres. Más abajo, en lo más bajo y deprimido de un final de página, una columna de Toño Fragüas, hijo de Forges, en la que desliza su intención de abandonar la palabra, la literatura revolucionaria, para cultivar la caricatura de sí mismo tal y como le enseñó su padre. Alberto San Juan -nacido de otro dibujante, Máximo -, bajo mínimos emocionales y creativos en este momento – por su carácter colérico y en exceso autoexigente – pero volcado siempre en el contradictorio oficio de la contracultura oficial, aparece en las páginas de espectáculos anunciando su próximo montaje para los teatros del Canal, basado en poemas de Maiakovsky. Se da noticia, asimismo, de los nuevos proyectos de los hijos de Jonás Trueba, que empiezan a despuntar y a hacerse un hueco en el complicado panorama audiovisual. Las veinte familias del cine español siguen proyectándose hacia el futuro y conservando el gobierno de la industria gracias a la gestación subrogada. La sección política (¡) trae una entrevista a Pablo Bustinduy, hijo de Amador, que recibió de su madre la ética y el ministerio del medicamento y de la muerte dulce. Se perfila y es coloreado por la prensa adicta como el sustituto ideal de Pablo Iglesias, quien declara en esos días, cual Napoleón cansado: “España tiene más necesidad de mí que yo de ella”. Gorka Villar, entretanto, inicia su cuarto mandato al frente de la federación euskalduna de furgol. Su nacional cae humillada por la nuestra en el mundial celebrado en la república bolivariana de Cataluña. La fábrica de independentistas, superada por los tiempos, ha tenido que cerrar, dejando a muchas familias en la pobreza. Inolvidable y vibrante la narración de Matías Prats Junior II.

     A todo esto, el hijo de Emérito – “el primero de los republicanos” – carga con las culpas de la deriva patria y se ve forzado a abdicar en su primogénita. Por fin podrá arrojar de su cuerpo la circunspección y encaramarse a elefantes y princesas. Hay facciones feministas que no ven con malos ojos la llegada de Leonor: valoran la idoneidad de una monarca absoluta y de una ley sálica inversa. La Reina madre Letizia está de su parte. Una fotografía reciente, a media página, la muestra en el completo abandono de su dentadura como gesto de rebeldía, perseverando en su actitud bulímica y con rictus de autocrítica institucional. Ha sido decisiva para el cambio.

     En este ambiente convulso, Sonsoles Ónega ha sido nombrada jefa de la Casa de la Reina Leonor para intentar encauzar las cosas y salvar lo que quedara de la monarquía. Su hermana Cristina, también periodista, se arranca mechones de pelo a causa de los celos fraternales. Eugenio Óneguin, el más pequeño de los hermanos, ajeno a esta rivalidad, cultiva el dandismo, asaetando a tetrámetros yámbicos a las damas descuidadas de los jardines del pueblo. El patriarca, Don Fernando, como es su costumbre, editorializa en el diario a favor del consenso entre todos los demócratas, pero se opone en secreto a la continuidad dinástica porque apuesta por una nueva España fundada en el mérito. Confabula a favor de la república mientras se va preparando para una hipotética restauración borbónica. Es de los pocos en pie de su generación. De Gabilondo se conservan los edictos, en un blog de periodismo fantasma. Su papado sigue siendo el faro. Cebrián, eternamente tambaleante, todavía al frente del consejo de administración de Prisa, sonríe ladino mientras ve derrumbarse su mundo. Se prepara para el exilio en México, su viejo sueño de locutor de continuidad entre regímenes. En América triunfa su hijo Rafael, actor de fuste, del que se empieza a hablar como del nuevo Antonio Banderas.

     Un cuerpo de mecanógrafas, redivivo y duro, toma nota de todo ello y se prepara para reescribir la historia.

                                                                  Sr. Fernández

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Autor: carmenalvarezvela

Abrí este blog para hablar de España y conforme ha pasado el tiempo, algunos amigos mucho más cualificados que yo colaboran para expresar nuestra común preocupación por los males que nos aquejan como nación. Otros participan escribiendo sobre música, cine, literatura, historia ... Debería cambiar el nombre del blog, "No me resigno", como mínimo por "No nos resignamos", ya veremos. Mi amigo Emmanuel M. Alcocer me dijo una vez que el peor error es el error de perderlo todo por no haber hecho nada. Pues ahí estamos, intentando hacer algo.