Texto de Emmanuel M. Alcocer @Filomat_ Acerca de Imperiofobia y Leyenda Negra. Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español, de María Elvira Roca Barea (Ed. Siruela, Madrid, 2017, 481 págs.).

Se trata sencillamente de un ejemplar ejercicio historiográfico de desmitificación, una obra de referencia obligada. Hablamos de Imperiofobia y leyenda negra, el último ensayo de María Elvira Roca Barea, el cual está teniendo un justo éxito. A nivel de ventas, que a nivel de lecturas y comprensión ya es otra cosa. Pero, en cualquier caso, un ensayo fundamental.

Cargado de erudición y documentación, aunque con las citas justas y en estilo muy claro, el ensayo de Roca Barea va paso a paso dejando en mantilla a esa perversión histórica e ideológica que llamamos leyenda negra. Una leyenda incrustada en las mentes e instituciones de muchos países, pero sobre todo, lo cual tiene más delito, en la propia España. España, uno de los restos de aquél imperio en el que no se ponía el Sol, padece desde hace mucho de un autodesprecio, de una hipanofobia, que está limitando continuamente su papel internacional y comprometiendo su propia integridad. Pues no es ya algo que pueda ser traducido en meras creencias erróneas de los propios españoles, tópicos mal avenidos, no. Es que está determinando en muchas ocasiones hasta las leyes y políticas que se llevan a cabo, está corrompiendo a la propia nación española.

Por eso ensayos como el de Roca Barea son tan necesarios. Y más como, cuando en éste caso, se desarrollan con esa contundencia. Aunando circularmente la historia –el conjunto de reliquias y relatos que constituyen nuestro ser pasado en el presente– y la Historia –la disciplina que da sentido, una explicación, a ese conjunto de reliquias y relatos, que nos hace comprenderlos–, la autora hace un magistral repaso por eso que llama imperiofobia en sus distintas modulaciones pasadas y presentes. Por ello, antes de entrar en el caso de la leyenda negra por excelencia, la española, hace un preciso repaso por los imperios que también la han sufrido: el romano, el ruso y el estadounidense. Repaso en el que además se adentrará en los orígenes de la expresión leyenda negra así como en la definición de las nociones centrales del libro, en especial, como no podía ser de otra forma, de la de imperio. Distinguiendo entre imperio propiamente dicho, aquél que integra los territorios que conquista, se mezcla con sus poblaciones y los sitúa a su mismo nivel, y colonialismo, aquel tipo que en vez de integrar usa, expolia y explota económicamente los territorios que domina, discriminando a sus poblaciones. Distinción paralela a la que Gustavo Bueno realizara en España frente a Europa entre imperio generador y depredador. Distinción que a su vez recogería de Juan Ginés de Sepúlveda, el cual distinguía entre imperio civil y eril.

El imperio español, del cual no sólo hay que resaltar su extensión sino sobre todo su duración, fue un imperio generador –y quien tenga dudas que mire a América o a Asia–. Pero no sólo generó naciones en otros continentes, sino que su existencia determinó la existencia, y en gran medida la esencia, de otras naciones europeas actuales como Italia, Portugal, Holanda, Inglaterra o Alemania –y en parte Francia también–, pues estas naciones, y no por casualidad, se generaron contra España. Contra el imperio. Imperio que conforme iba expandiéndose iba provocando a su vez en los grupos y naciones que se le oponían un odio irrefrenable. Grupos que lo que no eran capaces de ganar en el campo de batalla buscaron ganarlo mediante la guerra de papel, generando una descomunal industria propagandística que, al correr de los años, acabó calando hasta los huesos y generando una historia oficial distorsionadora por encima de los propios fenómenos históricos. Historia oficial y distorsionadora que llega a los libros de texto que vemos en nuestras escuelas –siendo ya una completa vergüenza en aquellas regiones dominadas por la dictadura nacionalista–.

Es así, pues, que consideramos en ensayo de Roca Barea –que no es sólo un ensayo historiográfico, sino que por serlo es además un ensayo filosófico y político– una lectura más que recomendable. Una lectura que haría mucho bien en los institutos y que, aunque no debiera ya que no debería darse esta situación, puede hacer mucho bien a la nación en su conjunto. Esta España acomplejada que se autodesprecia y se autodesconoce.

En manos del lector queda.

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Autor: carmenalvarezvela

Abrí este blog para hablar de España y conforme ha pasado el tiempo, algunos amigos mucho más cualificados que yo colaboran para expresar nuestra común preocupación por los males que nos aquejan como nación. Otros participan escribiendo sobre música, cine, literatura, historia ... Debería cambiar el nombre del blog, "No me resigno", como mínimo por "No nos resignamos", ya veremos. Mi amigo Emmanuel M. Alcocer me dijo una vez que el peor error es el error de perderlo todo por no haber hecho nada. Pues ahí estamos, intentando hacer algo.

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